¿Por qué participar del Pacto Global?

Participar del Pacto Global constituye una experiencia única de desarrollo en el camino a la sostenibilidad de las empresas. Los mercados y negocios no pueden ser fuertes sin sociedades sostenibles. Incluso las empresas más sólidas, son vulnerables en situaciones de inestabilidad, donde la educación y seguridad es ineficiente o debido a los efectos del cambio climático. La implementación exitosa de los ODS permitirá construir entornos fuertes, favorables a las operaciones de las empresas alrededor del mundo.

La sostenibilidad es un factor importante para el futuro de la sociedad, por ello cuando una empresa es consciente de trabajar el desarrollo sostenible en sus procesos, no solo está enfocada en generar rentabilidad sino en que esta contribuyendo al aumento del bienestar y al auténtico progreso de las generaciones presentes y futuras, en su entorno general.

Dar muestras de liderazgo en la promoción de principios universales y de la responsabilidad cívica de las empresas para lograr que la economía mundial sea más sostenible e inclusiva.

Compartir experiencias y aprendizajes con empresas y organizaciones de la misma orientación.

Entablar relaciones con otras empresas, órganos gubernamentales, asociaciones de trabajadores, ONG y organizaciones internacionales.

Vincular agendas de trabajo con distintos organismos de las Naciones Unidas.

Aumentar al máximo las oportunidades comerciales ampliando la visión empresarial para abarcar la dimensión social y aplicando normas y prácticas de gestión responsable.

Acordar soluciones prácticas para problemas contemporáneos relacionados con la globalización, el civismo empresarial y el desarrollo sostenible dentro de un contexto de intereses múltiples.

Gestionar riesgos tomando una postura proactiva respecto a cuestiones críticas.

Tener acceso al entorno mundial en que actúan las Naciones Unidas y a su poder de convocatoria ante los gobiernos, las empresas, las organizaciones laborales, la sociedad civil y otros interesados.

Participar en diálogos orientados a la resolución de los problemas críticos que afronta el mundo, como la función de las empresas en zonas de conflicto.

Mejorar la administración empresarial de marca, la moral de los colaboradores y su productividad, así como la eficacia operacional.